Al borde del mar infinito, se yergue escondido en el tiempo, un castillo, construido con ideas ingenuas que ocultan secretos que a pocos interesan.

Tras cortinas vaporosas y viejos muros, se halla siempre abierta su puerta esquiva. Dentro, algunos encontrareis consuelo; otros sin embargo solo una ilusión ajena que os hará perder un valioso tiempo entre sus vacíos corredores.

martes, 17 de marzo de 2009

LAS CRUZADAS: ¿DIOS LO QUIERE? 3/3


Bajo este lema se consumó la Primera Cruzada. Aunque muchos quieran adjudicarle el hecho a la suerte, el fanatismo y la perplejidad del sarraceno, cabe decir que esta concluyó un éxito rotundo de los cristianos. Si bien es cierto que aquella situación no iba a durar.


Los musulmanes eran más, muchos más. Aquella era su tierra y el reciente revés que hemos comentado, hizo que aplazaran sus reyertas internas para unirse contra el enemigo extranjero. Se acercaban tiempos duros para los cruzados.


Repasando ahora tras tanto tiempo los libros que me entusiasmaban sobre el tema, me doy cuenta de lo imposible de resumir en poco espacio unos acontecimientos tan complejos. Tampoco era esa mi intención inicial, sino sintetizar el significado de estos hechos y despertar la curiosidad en quienquiera que lea esto. Pero volvamos a la historia...


Unos pocos años después de la Primera Cruzada, el condado de Edesa, la primera ciudad de tierra santa conquistada por los cristianos, cayó. Y ese fue el germen de la Segunda cruzada. Por cierto, la primera en contar con reyes Europeos, pero también supuso el primer gran fracaso militar a causa de las intrigas Bizantinas y las traiciones internas.


Muchas reyertas tuvieron lugar desde entonces, en las que poco apoyaron los reinos occidentales a sus hermanos de Oriente. Bajo el mandato de Nur Ad-Din los sarracenos se hacían fuertes. El episodio más trágico sin duda, fue la caída de Jerusalén y su toma por el afortunado y honorable Saladino, su sucesor. Este hecho hizo llevarse las manos a la cabeza a las altas esferas del Vaticano, que pedían justicia y acción por parte de los reyes de occidente. Federico Barbarroja, el anciano emperador del Sacro Imperio Romano Germano, respondió inmediatamente a la llamada con un ejército imponente. Pero quiso el destino, que al atravesar el río Saleph, Federico cayera de su caballo y se ahogara a causa de la pesada armadura. Otra de las grandes fortunas que le ocurrieran a Saladino, pues muchos dudan que su control sobre tierra santa hubiese prevalecido de haberse encarado con el temible Barbarroja.


Sin duda, la tercera cruzada supone el culmen del fenómeno. El mismísimo rey de Inglaterra, Ricardo Corazón de León, hijo de Leonor de Aquitania y conocido por todos además por ser la pesadilla de Robin Hood y hermano de Juan sin tierra tomó rumbo hacia el conflicto.


Fue curioso lo que ocurrió desde el comienzo, pues los cristianos, representantes tradicionales de los valores de la alta caballería; no paraban de traicionarse entre ellos o realizar las mas injustas y atroces carnicerías, perdiendo así el apoyo de cualquier población nativa. La toma de Acre fue un ejemplo desolador de la barbarie cristiana. Saladino se enojó, y demostró paradójicamente, ser más honorable y conocedor del código de la caballería del que tanto hablaban los cristianos. Pidió por la liberación de los suyos, aunque el precio de Ricardo fue demasiado elevado.


Saladino consiguió expulsar al más feroz luchador del Cristianismo en tierra santa tras 16 meses de lucha constante. Pero no fue tarea fácil. Cierta ocasión Ricardo pudo derrotarlo en inferioridad numérica con un valor de merecida épica. Pero una batalla no es la guerra. Además en secreto Ricardo, aquel que ostentara hasta entonces el título de invencible, llegó a admirar al sultán. Ricardo intentó en numerosas ocasiones entrevistarse con él, pero solo consiguió negociar con su hermano.


Como era de esperar, Saladino acordó que la meta que los cristianos alegaban: libre peregrinaje a tierra santa, fuera concedida. Pero bajo dominio musulmán. Saladino nunca quiso expulsar a los cristianos, sino apostar por el comercio y la convivencia desde el Islam y la tolerancia. Pero las ideas cristianas no casaban con su intención, por lo que ese racista y belicoso espíritu impregnó a algunos musulmanes, que se vieron contagiados finalmente por su fanatismo y desprecio pero a la inversa. Así acabo la tercera Cruzada.


Como nota final, comentar los últimos días de tan admirables hombres, ambos grandiosos y legendarios. Al pasar por una posada cercana a Viena, en su viaje de regreso a Inglaterra, Ricardo fue hecho prisionero por orden del duque Leopoldo de Austria, cuyo estandarte Ricardo había arrojado al foso en Acre. Así estuvo cautivo durante un año y no fue puesto en libertad hasta marzo de 1194, previo pago de la excesiva suma de 150.000 marcos. Un dinero que su madre Leonor acumulaba ansiosamente por verlo regresar. El resto de su reinado lo pasó guerreando contra Francia, y murió a consecuencia de una herida de flecha a la edad de 42 años. Saladino murió poco después de la partida de Ricardo, teniendo como única posesión una moneda de oro y 47 de plata, pues había repartido el resto de su patrimonio entre sus súbditos.


El fracaso de la Tercera Cruzada provocó que se predicase la Cuarta, probablemente el principio del ocaso del cristianismo. Esta cruzada acabo con el saqueo de Constantinopla, la última frontera Europea en oriente. Las demás tuvieron tan poca relevancia militar que no merecen ser citadas con la excepción de la delirante cruzada de los niños, otro ejemplo más del fanatismo religioso que nublaba la razón de nuestros antepasados. Pensando que Dios compartía la causa cristiana, se enviaron a miles de niños a tomar tierra santa, pues se pensaba que en la infancia estos eran gratos al altísimo. Todo acabó en desastre, con muertos por enfermedades, hambre o los más afortunados, convertidos en esclavos.


El triste rey francés Luis IX, también llamado San Luis por su fe religiosa, fue el protagonista de la séptima y octava cruzada, las últimas. Estos últimos intentos fueron un sonado desastre que acabo con la muerte del mismísimo rey y uno de sus hijos, que ni siquiera murieron en el campo de batalla sino por la peste. La fortuna escupía a los cruzados. Se decía que Dios abandonó las Cruzadas.


Nótese que Saladino tiene 2 tumbas. Una modesta realizada por su pueblo y una grandiosa tallada en marmol realizada por sus enemigos.

Para terminar, y antes de aconsejaros unos cuantos libros, en caso de que os haya interesado lo leído, me gustaría que echarais un ojo a las noticias actuales sobre la tierra santa. Tantos años han pasado, y la situación no parece haber cambiado demasiado. Podría comentar muchas cosas sobre ello, pero creo mejor que investiguéis y forjéis vuestra propia opinión. Os dejo con un par de frases de aquel tiempo:

‘Cada vez que los Frany se apoderan de una fortaleza, atacan otra. Su poder va a seguir aumentando hasta que lo ocupen todo y destierren a los musulmanes de este pais’ Fajr-el-Mulk Ibn Ammar, señor de Tripoli (1100 A.C.)

‘¡Mirad a los Frany! Ved con que encarnizamiento se baten por su religión, mientras que nosotros no mostramos ningún ardor por hacer la guerra santa’ Saladino

 Tumba de Ricardo Corazón de León
Tumba de Ricardo Corazón de León

Recomiendo algunas de mis lecturas favoritas porsi a alguien le interesa el tema:


‘Los Guerreros de Dios’ De James Reston Jr. - Este hombre denunció a Ridley Scott por plagiarle su argumento en ‘El Reino de los Cielos’. Considerando que este libro es ensayo histórico y obviando la ridiculez y desfachatez de su autor por pedir derechos de autor sobre el universal patrimonio histórico, este libro consigue transmitir el sentimiento cruzado sin hacerse pesado. Muy recomendable.

‘La Cruz y la Espada’ Gonzalo Martínez Diez - Es el único libro que he leído sobre el fenómeno de las cruzadas en nuestra tierra, es decir, la reconquista y la vida cotidiana de las ordenes militares en España. Mas denso de leer que el anterior, pero muy interesante.

‘Las Cruzadas’ Geoffrey Hendley - No puedo opinar demasiado sobre este libro porque no termine de leerlo. Se me hizo un poco aburrido, quizá, porque ya me sonaba todo de lo que hablaba. Es tipo ensayo también y lo recomiendo porque lo he visto hace poco a 8€ en pasta blanda.

‘Historia de las Cruzadas’ Cesaré Cantú - Lo compre en una feria del libro por 3€. No es de los más amenos, pero si que hace un resumen correcto y significativo del fenómeno desde el principio hasta la última cruzada y con unas consideraciones finales interesantes.


‘Las Cruzadas vistas por los Árabes’ Amin Maalouf – Una verdadera joya. Harto ya de leer historias que encumbran las hazañas cristianas, por fin podemos leer como nos veían ellos a nosotros. Sencillamente genial, ameno y curioso.

‘Los Templarios’ Emmanuel Barceló – Uno de los primeros libros que me leí sobre las cruzadas. Centrandose principalmente en las órdenes militares con especial énfasis en los templarios, este libro nos recrea de forma muy amena y entrañable el fenomeno de las cruzadas junto con el apogeo y ocaso de los templarios. Lo compre en un todo a 1€, por 2 €, y es mas entretenido de leer que otros estudios mucho mas eruditos. Se nota que el autor es un apasionado del tema. Muy, pero que muy recomendable.

‘El Cruzado’ S.J.Rivelle – Sin duda, el mejor para comenzar a iniciarse en este tema. Es una novela muy amena y muy bien ambientada en la primera cruzada. Esta muy barata ahora, así que… a pillarla!


Post aparte merece la genial recreación de Jerusalem realizada en Assasin's Creed

lunes, 9 de febrero de 2009

LAS CRUZADAS: `La Batalla por el DIOS único, pero... ¿Como se llama? 2/3



Cerrad los ojos e imaginaos en un mundo muy lejano, donde las explicaciones lógicas, la ciencia y la razón no eran lo que movía la mente del hombre. La muerte estaba en cada esquina, cualquier pequeño delito se castigaba con la pena máxima en plazas públicas. Allí, mujeres y niños iban a contemplar las ejecuciones públicas. Tan macabro espectáculo se veía entonces como algo cotidiano y un divertimento familiar. El hambre, la miseria y la desigualdad social hacían que el hombre viviese teniendo como único consuelo otra vida más allá de esta. La mente estaba ocupada por una maraña de mentiras, superstición, miedos y pasiones. Así era la Europa medieval.


En el siglo séptimo, allá en los lejanos desiertos de Arabia, se había acuñado una frase que haría temblar a los países Europeos: `Alá es el único Dios, y Mahoma su profeta` Cuando esta máxima llego a Jerusalén, los Turcos Otomanos hicieron su aparición poco después. Comenzó una época de hazañas proporcionalmente tan grandes a los horrores que produjo. A través de un periodo que aun se recuerda con admiración y vergüenza a partes iguales, surgió el broche de una edad: La epopeya de las Cruzadas.


No fue hasta el siglo XI cuando llegó a los oídos del papa Urbano II que en ciudad Santa los infieles hostigaban a los peregrinos. Entonces llamó a los verdaderos hijos de Dios a que lucharan por su causa. Era una época relativamente prospera, la población se había multiplicado por tres, El Imperio musulmán se expandía por Hispania, provocando que paradójicamente, nuestros antepasados vivieran una época de inesperado esplendor y tolerancia. Pero mientras los Cristianos españoles, acostumbrados a la ocupación, aguantarían una guerra sostenida y fatigosa que se extendería por los siglos en pos de la Reconquista, en Andalucía el prospero califato Omeya comenzaba su romántica historia.


Cuentan las crónicas que en el 1095 empezaron los signos en el cielo, había auroras boreales, lluvias de meteoros, cometas, enormes manchas solares e incluso lunas rojas. Para los cristianos había llegado la hora de contestar al avance musulmán. En el Concilio de Clemont, los fieles fueron llamados y se les otorgaría la indulgencia junto con el perdón eterno si servían a Dios en esta justa causa. Un fervor indescriptible se hizo en todos los pueblos de Europa por recuperar los lugares en los que anduvo Jesucristo: Belén, Nazaret, y sobretodo Jerusalén. ¡Esas ciudades debían ser para la Cristiandad, para uso de los auténticos creyentes! Pensaban realmente los cristianos que nadie sino ellos eran los legítimos dueños de esos lugares. La noticia circuló por toda Europa y MILES se alistaron. Pero no solo caballeros, sino también indigentes que buscaban absolución, riquezas... o algo que llenara sus miserables existencias.

Cuatro columnas se distinguían a lo lejos en el escenario de la contienda. Grandiosos lideres y caudillos como: Roberto de Flandes, Raimundo de Tolosa, Godofredo de Boulogne... Pero también una enorme hueste de pordioseros que ansiaban contribuir a esta obra. Otras subtramas surgieron, como la de Walter el indigente, como prologo al desastre de Pedro el Ermitaño o la protagonizada por el mismísimo Alejo, emperador del moribundo BizancioAlejo miraba a oriente con recelo y ambición, ansiaba poseer los territorios ocupados; pero de momento esa es otra historia...


Todo el asunto de las cruzadas, empezó realmente en Colonia. Más de 30000 hombres, caballeros y desarrapados se enfrentaron a los enemigos de Cristo, pero no me refiero solo a musulmanes y herejes. En esa misma ciudad se produjo el primer holocausto Judío para celebrar la partida. Miles de judíos fueron sacrificados para conseguir el beneplácito divino. Así avanzaron las tropas Cristianas hacia Oriente, sometidos por la rigurosidad del clima, el hambre y sobretodo las implacables armas turcas. De la hueste fantasmal de 30.000 mendigos que se dirigían a tierra santa, 18.000 fueron MASACRADOS, viajaban sin armas, sin comida... solo confiaban en Dios. Fueron borrados del mapa, como motas de polvo en el desierto. Al principio los conflictos solo fueron breves reyertas y pequeñas emboscadas, mientras los Árabes y Turcos esperaban su momento. Poco faltaba para las grandes batallas.


La edad media estaba en todo su esplendor. Cultural y tecnológico. Se midieron las más avanzadas armas cristianas y musulmanas. Ambos bandos tenían algo que aportar. Los cristianos iban fortificados con enormes y pesadas armaduras, como los recuerda la tradición clásica y los musulmanes eran famosos por su pragmatismo. Los soldados eran diferentes también, los cristianos apostaban por el idealismo y la euforia de la juventud, que siempre iba a la cabeza. Los musulmanes, todo lo contrario. Los soldados más respetados eran los adultos experimentados. Aguerridos guerreros curtidos en cientos de batallas enfrentándose a niños...


La primera cruzada fue impresionante. 30.000 infantes y 4.500 caballeros al servicio de la cruz. Los cristianos siempre usaban la misma estrategia, lanzaban a la infantería, que chocaba con la caballería musulmana y después se abrían en caja los infantes, entrando así los caballeros Cristianos. En esa caja, se desarrollaban los combates. Los musulmanes hacían todo lo contrario, primero su esplendida caballería. Eran GRANDES jinetes y MEJORES arqueros. La flecha del musulmán era la pesadilla de los acorazados caballeros. Sus dardos se clavaban con implacable precisión. Los cruzados parecían puerco espines llenos de flechas según cuentan los relatos. Los cristianos eran letales, y a pesar de su inferior numero, el musulmán empezó a temer su voluntad fanática. Las cotas de malla, con minúsculos anillos metálicos forjadas por dedos diminutos de niños que quedaban ciegos en las forjas, surtían su efecto a largo plazo. Aun así, también caían y morían a MILLARES por las devastadoras flechas del enemigo. Pero siempre avanzaban poco a poco hacia tierra santa. Las batallas eran crueles, tampoco eran las condiciones adecuadas para hacer prisioneros. La premisa que movía a la lucha, aportaba un justificante divino a todo. Si es por defender a Dios... Si es un infiel... TODO VALE. El asesinato, la violación... todo eso eran prácticas comunes entre los cruzados. Su causa era justa, y por eso nada era pecado. El fin justifica los medios. La guerra siempre es atroz, pero se sublimó el motivo, y el conflicto se convirtió en exaltación... ¿o no? Lo cierto es que la tierra que condenó a Cristo vio mucha, muchísima sangre usándolo a el mismo como excusa.


El hambre no tardó en hacer estragos. Los cristianos estaban famélicos, incluso insinúa la leyenda que hasta recurrieron al canibalismo. Los Zafur se decía que tomaban las ciudades y se comían a los turcos. Imaginaos esas historias propagándose en las filas musulmanas...

Para acabar con la primera Cruzada. Diré que tras el largo y cruel sitio de Antioquia, Jerusalén finalmente cayó en 1099 tras un sitio de cinco semanas. Cuando Godofredo y su hueste entraron en Jerusalén. Lo que hicieron fue ATROZ. Aniquilaron a todos: mujeres, ancianos, niños... Casi no quedó población civil, y las crónicas así narran este pavoroso capitulo: `...la sangre corría por las calles como si la ciudad misma estuviera viva, los caballos no podían avanzar y resbalaban a causa de la abundante sangre, que en algunos lugares llegaba hasta las rodillas...` Apenas 300 caballeros Cristianos custodiaron la Ciudad Santa, sin apenas supervivientes.


La primera cruzada no fue mal, considero sin embargo que los cristianos tuvieron mucha suerte. Todas las tribus musulmanas se encontraban desorganizadas y divididas. El mundo árabe no estaba preparado para aquello. Pero ahora, tras este revés, nos acechaban en las sombras. Era su territorio y por fin tenían un motivo para unirse, una causa común. La amenaza del cristiano, los frany. Pero ya llegarían nuevas oportunidades para la venganza...


Y nos queda la pregunta... ¿Épica desmedida o episodio de histeria religiosa? Ciertamente fue una curiosa hazaña militar en la que intervinieron muchas más variables de las que he citado... Por primera vez nació el concepto del monoteísmo aceptado de forma global, y paradójicamente, conlleva que dos mundos sean distanciados por un mismo Dios único con una violencia desenfrenada como jamás antes se contempló.


¿Por qué fue tan trágico realmente este episodio de la historia? ¿Acaso hay algo más detrás de este móvil tan simple y puro de lealtad a Dios y el amor divino llevado a tan inesperado cenit? Todo a su tiempo, pues aun quedan dos entradas más...

domingo, 8 de febrero de 2009

LAS CRUZADAS: PROLOGO 1/3


REALIDAD Y FICCIÓN

Aún recuerdo con nostalgia, aquella primera imagen que tuve de las Cruzadas. En mi tierna niñez me parecía increiblemente atractivo el hecho de que unos caballeros ataviados con pesadas armaduras, portando lanzas, enormes escudos y montados en caballos adornados con elegancia, se lanzaran a la aventura en pos de defender unos ideales tan puros, que quiza por ello sintonizaban con mi precoz ingenuidad.


Tierras extrañas con costumbres totalmente diferentes; Donde los exuberantes y pomposos palacios de los Sultanes de relevante pulcritud en sus modos, merodeaban con pose altiva rodeados por no pocas y bellas mujeres vestidas con seda transparente... ansiosas de amor. Muchas de mis primeras fantasias erótico-festivas evocaban esos momentos de la historia, en los que me imaginaba escabulléndome entre los eunucos que vigilaban atentamente a esas hermosas bellezas que siempre llamaban a la sensualidad.


Pero con la misma fuerza, me atraian las leyendas que manaban de las ordenes de los monjes combatientes. Desde los Hospitalarios, los valientes Caballeros Teutones hasta los míticos Templarios. Su particular disciplina, los extraños rituales y esos juramentos iniciáticos. Sus votos, los codigos secretos, sus vestiduras adornadas con raros y esotericos símbolos que nunca acababan de entenderse. Toda esa aura de misterio y honor me ensimismaba. Después estaban las apabullantes reyertas que evocaban a la épica clásica. Monumentales batallas a campo abierto, reinadas por el caos, nubes de flechas donde las espadas y cimitarras silbaban y chocaban estrepitosamente segando vidas sin piedad. Para la mente de un niño, curioso y ansioso de conocimiento del mundo, todas esas emociones tan fuertes: Sensualidad, miedo, temor, goce, morbo, espiritualidad... suponian ¡¡Vivir al limite!!! Abrian nuevos horizontes que estaban mucho mas allá del aburrimiento de lo cotidiano.


Pues ¿Porque no podía vivir como ellos? Para el Cruzado, cada día puede ser el último. La Fe y la justicia bien valen cualquier sacrificio, bueno... además, no debía morir, no sin antes al menos ver de nuevo a aquella voluptuosa chica de hermosas caderas que me guiñó el ojo en la tienda del sultán. Heme aquí dispuesto, movido por esos recuerdos a analizar y reflexionar sobre aquel momento historico. Cuan equivocado estaba en mi juventud, cuantas cosas se me escapaban. Que poco sabe de la futilidad de la vida un niño, y que limitados sus conocimientos de la manipulación y el poder. Mucho es lo que se puede contar, pero la Trilogia Bloguera de las Cruzadas comienza a partir de aquí. Para mi supusieron un cenit que brillo por su intensidad produciendo en igual medida luces y sombras; palpitante de vida, misterio, valor y horrores. 

Todo ello supondría un final paradojico y simbólico a toda la edad media. Un resumen de todo lo que representó aquella epoca. Pero no os dejeis convencer tan pronto por mis precipitadas palabras, aun queda mucho mas que contar... y realmente hay gestas, inividuos y cosas memorables a recordar. Para calentar motores, os dejo pues con una maxima del poeta Arabe Abul-Ala-al-Maari, escrita en el 1022 D.C.

'Los habitantes de la tierra se dividen en dos: Los que tienen cerebro pero no religion, y los que tienen religión pero no cerebro.'

sábado, 7 de febrero de 2009

BIENVENIDOS…



Un castillo es un lugar seguro, donde buscamos refugio del exterior. Este escondite virtual intentará encontrar iluminación, saborear la magia de crear algo de la nada y conservar los tesoros que otros menosprecian. Pues ¿Qué es la riqueza sino bienestar? ¿Y que es el auténtico poder sino la sabiduría? Preparaos para adentraros en las catacumbas de esta fortaleza, fundadas por seres de mitologías inesperadas y pasados increíbles.

Entre fantasías desbordadas realizaré la ilusión de apartar este castillo de la tierra. Allí encerraré demonios personales en habitaciones perdidas por enrevesados corredores; sus salones estarán llenos de tapices adornados con ideas ajenas y ensombrecidas por los símbolos intraducibles de mi memoria.


Pronto se abrirán las 7 puertas que encontrareis a vuestra derecha. Quizá la septima, sea la que tarde más en abrirse. Mientras, os dejo con 3 frases interesantes y castillos que aspiraron a ser logo del Castillo del cabo brumoso.

Disfrutad la estancia:

"Los locos construyen castillos en el aire, los cuerdos los habitan y los psicólogos cobran el alquiler." Anónimo

"Sólo quienes tienen los pies en la tierra pueden construir castillos en el aire." J.R.R. Tolkien

"Cada uno somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro infierno. " Oscar Wilde

También quisiera dejar constancia, que este proyecto no hubiera nacido, de no ser por la inspiración de mi mecenas Ambrosius Stein Markgüilick, señor del castillo del cabo brumoso.