Al borde del mar infinito, se yergue escondido en el tiempo, un castillo, construido con ideas ingenuas que ocultan secretos que a pocos interesan.

Tras cortinas vaporosas y viejos muros, se halla siempre abierta su puerta esquiva. Dentro, algunos encontrareis consuelo; otros sin embargo solo una ilusión ajena que os hará perder un valioso tiempo entre sus vacíos corredores.

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jueves, 31 de diciembre de 2015

SW IV 2.0: El Despertar sin Fuerza


(AVISO - SPOILERS DE LOS GORDOS)

Hay una importante lección que más tarde o más temprano, todos debemos aprender en la vida. Y es que hagamos lo que hagamos, nunca podremos gustar o caer bien a todo el mundo. Los que lo intentan sin aceptar esta verdad inalterable, se vuelven personas sin carisma, inseguras o irrelevantes.

Alguno se preguntará: ¿A qué viene esto en una crítica sobre El Despertar de la Fuerza? Pues bien, viene a que Star Wars 7 busca gustar a todo el mundo. No digo que sea un bodrio, es entretenida y tiene sus cosas, pero no ha estado a la altura de las expectativas. Me resulta curioso leer tantas reviews positivas que casi la tachan de obra maestra, y ver cómo la gente se conforma con tan poco. Lo que hizo grande a Star Wars fue que una película de aventuras espaciales, buscase con tanta ambición tener una personalidad propia, crear algo diferente y expandirse en un universo imaginativo que había absorbido multitud de referencias de la cultura popular. Cada escena era una sorpresa.

Pondré el ejemplo de ‘El Retorno del Jedi’. La película empezaba cómo un western, en un desierto por el que vagan dos robots que entran en un salón de pueblo zafio y lleno de la peor fauna y flora de la galaxia. Luego aparece Jabba, cual padrino, corrupto rodeado de unas decadentes gogós y temerosa servidumbre. Después Luke luchaba como un gladiador romano contra una bestia, y a continuación el Hutt trataba de tirarlos desde barcazas a un foso lleno de pinchos y tentáculos, cual película de piratas. La película no da tregua, a continuación teníamos la consecución del entrenamiento que finalizaba el camino del héroe de la épica clásica, después las escenas de motos y estrategia militar de campo que se asemeja a una peli bélica de Vietnam. Luego una lucha de espadas con una batalla de fondo, que recordaba el género tanto el bélico de la segunda guerra mundial con barcos y aviones, como un duelo de mosqueteros. Todo al ritmo de una banda sonora orquestal, con una calidad como nunca había tenido antes una película de este género. Luego teníamos los ewoks, para evitar que el film fuera una obra redonda. Donde veíamos a osos de peluche masacrar a soldados de asalto, que por algún motivo no atinaban a reducir. Nada es perfecto, pero que cerca se quedó...

La trilogía de las precuelas (Episodios 1-3) deja en entredicho la capacidad de dirección de Lucas después de tanto tiempo. También, lo nulo que era como dialoguista. Es evidente que se subió a la parra y el ego no le dejo ver en su momento que debió pedir asesoramiento en el guión. Lejos quedaron los tiempos de la trilogía clásica. En las precuelas hay incongruencias, escenas que no son creíbles y diálogos avergonzantes que se alejaban de la química entre personajes de la trilogía original. Pero debe decirse que al menos, sus errores eran suyos. Siguió intentando hacer cosas extravagantes, como colar una carrera de cuadrigas futurista, realizar una coreografía de luchas de espadas de vértigo, mejor de lo visto en la clásica. Puso al protagonista matando niños jedi, se inventó los midiclorianos, añadió nuevas especies y planetas, se crearon cientos de naves chulísimas, siguió con la tradición de amputar miembros y tiró protagonistas por abismos. De hecho en la uno incluso combino la amputación con tirar por el abismo. Lo que esperábamos, más de lo mismo, pero expandiéndose. Aunque peor contado.



Mucha gente podría decir al leer esto, que el episodio 7 también incluye estos elementos. Pero no, hay un matiz. El problema de Star Wars 7 es que es otra vez lo mismo, mejor contado. Por desgracia, esta es la clave. SW 7 es un remake oculto del episodio 4. Empieza exactamente igual, con una nave imperial (Ahora la primera orden) sobrevolando un planeta también desértico. En vez de invadir una nave, invaden un pueblo. Allí un personaje oscuro secuestra a un gran piloto en vez de una princesa, y un droide escapa con un plano importantísimo. Los malos lo buscan mientras que el  droide conoce a un personaje descastado que vive en el desierto y tiene un vínculo con un importante personaje de la anterior trilogía. Luego interrogatorio con bola de fondo, rescatan a la princesa, digo a Poe. Luego Han Solo se escabulle de unos mercenarios y escapan en el Halcón. Después la cantina y Yoda con cara amarilla, entonces aparece la estrella de la muerte. En serio ¿OTRA VEZ? Dios santo y bendito, cargándose un planeta otra vez y siendo reventada por un puñado de pilotos rebeldes otra vez. La relación paterno-filial en la que acaba uno cayendo por un boquete abisal… otra vez. Hay muchos más guiños a la trilogía clásica, pero la estructura es tan calcada del episodio 4, que roza la categoría de remake. Por mucho que superficialmente siga los compases del episodio 4 (A veces como si fuera el estribillo machacón de una canción), me atrevo a decir que este episodio no pasará a la historia como una buena película de SW. A diferencia del fantástico remake que Abrams hizo con Star Trek, su ritmo narrativo no suple su ausencia de alma.   

Además, el hecho de ser extremadamente derivativa no es el único problema. Sino que se nota a la legua la ingeniería Disney, y aquí vuelvo al comienzo del artículo. Muchos confiábamos en que se repitiera un revival de la calidad de Star Trek. Elementos que nos encantan y conocemos, refrescados, con química y un nuevo enfoque. Pero es evidente que Disney ha marcado las pautas para que nos gustase a todos y SW 7 fuese una película para todos los públicos y que amasara dinero.

Primero, un director que sepa narrar. Segundo, una princesa Disney que lo mismo te pilota una nave que nunca ha cogido mejor que dos pilotos imperiales que  hincha a palos a dos secuestradores sin despeinarse. Además entiende la nave de Han Solo mejor que el mismo y también usa la fuerza sin entrenamiento y casi se carga al malo de la peli ella sola. Todo eso, sin perder la mirada ingenua ni la pureza aséptica Disney. Solo le falta cantar una canción. Luego tenemos a Finn, personaje que actúa de forma exagerada, y que busca ser un reclamo para el público de color. Tercero, los chascarrillos para frikis. Desde como cae la espada de Luke en la nieve a la aparición de R2D2, el casco de Darth Vader… La más simbólica me resulta sin duda la de C3P0. De ser el quejica insoportable y egoísta, ya parece importarle poco tener un brazo diferente o hallarse en mitad de una batalla. Se ha aburguesado tanto, que su aparición parece tener solo dos motivos, ser uno más de los latiguillos de pleitesía a la saga original y dejar constancia que saldrá un muñeco suyo con el brazo rojo (Diferente a la anterior versión, ojo coleccionistas). Cuatro, demasiados huecos de guión. Es cierto que la especulación sobre algo que se ve y no se explica puede ser el tocino de una historia. Distrito 9 hacia un uso genial de ello. Me mola que no digan quien es Snoke, tengo mi interpretación personal y me despierta el gusanillo saber si es quien creo que es rebuscando en el lore de SW. Pero lo que no se puede omitir es la motivación principal de un personaje, o el origen de un sentimiento que hace que se carguen a un protagonista icónico ¿Qué es lo que ha hecho tan mal Han para que Ren lo odie tanto? ¿Por qué no se carga a Finn? ¿Tal vez porque nos daría igual? ¿Tal vez por usar ese recurso tan antiguo como malo, que es matar a un personaje bueno para crear drama y usar karma en dar importancia a otro personaje? Una pena, porque realmente el actor promete. Lucas no supo transmitir la rabia y dolor de Anakin, pero Abrams directamente nos la omite. Ese descontrol y rabia que tiene debería haberse explorado mejor, en vez de ponerlo teniendo pataletas. De las que el mismo Abrams parece mofarse cuando Ren llama a los guardias rompiendo cosas como una histérica, y estos se hacen los longuis quitándose de enmedio. Pero bueno, la peli tiene que tener humor para que la gente se lo pase bien. Hay que complacer a todos los públicos. Y usar tópicos nunca vistos en la historia del cine, como la nave que aterriza al borde del precipicio, el discurso del sucedáneo nazi arengando a las tropas…


(Curiosa imagen que resume el espíritu de esta película.)


El problema real de Star Wars 7 es que está diseñada con bisturí para complacer a mucha gente. Demasiada gente. Entiendo ahora por qué Abrams ha querido salirse del proyecto. Probablemente sabe que hay gente a las que no puedes decir que no en Hollywood. Hacer cine cuesta dinero y es bueno que te deban favores y tener amigos en ciertos lugares. Entiendo también que Disney quisiera quitarse de un plumazo todo el universo expandido, para evitar que su público pierda la sensación de frescura y sorpresa con lo que va ocurriendo. Pero es un pecado que no se haya tomado como referencia al menos la trilogía literaria de Timothy Zahn. Solamente con substituir ese estereotipado pelirrojo gritón que da vergüenza ajena, por un vástago o clon del  almirante Thrawn que lucha por heredar el imperio, la película hubiera subido enteros ¿Para esto se han quitado algunas historias de tantísima calidad  del universo expandido? Si hubiesen solo refrescado y añadido alguna cosa a la trilogía del heredero del imperio, quizás otro gallo hubiera cantado. Total, si pone SW seguro que vende ¿Por qué no tener un poco de ambición? Otros con menos medios lo hicieron, véase Star Wars Legacy de John Ostrander o hasta la serie de animación de Clone Wars o Rebels. Estas no solo se limitaron a explotar la franquicia, sino que se atrevieron a rellenar huecos de guión, crear personajes geniales y ampliar el Lore de una forma satisfactoria.


En resumen. Ni Snoke, ni la primera Orden, ni Kylo Ren… Disney es el auténtico villano de la película, que se deja llevar por el lado oscuro del dinero. Ya lo hicieron con Marvel, convirtiendo casi en clones todas las películas tras Vengadores. A ver en que quedan Civil War y las nuevas. Ojalá me equivoque, pero a quien quiero engañar. El problema es que las injerencias de la Disney representan todo lo contrario al espíritu real de Star Wars, que miraba fuera buscando absorber elementos de la historia o la cultura pop, y traducirlos a sci-fi de aventuras. Disney no tiene esa perspectiva, y solo absorbe los elementos propios que cree que van a vender. Así que los recicla para vendernos lo mismo con diferente envoltorio. Ambición creativa por especulación monetaria. Por desgracia, tengo que reconocer una cosa, al leer la oleada de críticas positivas, quizá han sido inteligentes. Conocen bien a su público. Viendo los nuevos directores asalariados y la cadencia anual de la saga, empiezo a sentir la ira, el dolor y el miedo del lado oscuro. Ojalá la próxima no tenga nada que ver con esto y tome nuevos derroteros menos derivativos. Espero con todo mi corazón equivocarme, pero ahora mismo solo me queda añadir con tristeza parafraseando a Yoda en el episodio 2: ‘Las pelis clon, comenzado han.’


lunes, 21 de diciembre de 2009

AVATAR



AVATAR


Vistas las opiniones tan dispares que he leído de la nueva película de James Cameron, me gustaría también expresar mis impresiones.Quizá tras ver Transformers 2 o G.I.Joe mi nivel de expectativas con respecto al cine de acción y de ciencia ficción ha bajado muchos enteros, pero sigo pensando que Avatar, si bien no es una gran historia por su originalidad, si que fue para mi una experiencia cinematográfica alucinante. La verdad es que después de ver los primeros trailers, tampoco es que tuviera muchas expectativas con respecto a la historia, ya que prácticamente te dejaban claro de que iba y con total sinceridad, he de decir que no me pareció entonces siquiera tan revolucionaria como prometían a nivel de efectos, pero quise esperar a ver y mantener la ilusión.



Una vez que me puse a verla delante de la pantalla con las gafas, me di cuenta que la película es algo más. Es un cúmulo de efectos que quieren crear una experiencia. La narrativa parece convertirse una excusa que te lleva poco a poco por un lugar diferente, donde la música y la sensación de descubrir un mundo nuevo, lo eclipsan todo. Es posible que sin las 3D y la gran pantalla del cine esta película se resienta bastante, pero mientras la veía no pude dejar de pensar en Tarzán, John Carter, Tarl Cabot y todas esas historias de ciencia ficción de las que bebe descaradamente, y que a pesar de su simplicidad, me han fascinado siempre por su derroche de imaginación y las formas en que las he recreado en mi cabeza. He de reconocer, que hubo momentos en que me sentí como si fuera un niño en otro mundo. Él que busque complejidad o una historia más molona, ahí tiene la nueva de Star Trek o el Distrito-9.


Me gustaría matizar, pues no creo que una película sea buena solo por su aspecto audio-visual. Otros filmes como Transformers 2, alcanzaban un nivel alucinante, pero la diferencia entre su aspecto visual y narrativo era tan amplia, que empezando por los abundantes momentos de sopor y acabando por el constante insulto a la inteligencia de Michael Bay con sus gags cazurros y fetichismos excesivos, convirtieron la nueva entrega de mis bienamados robots en una soberana basura y un desperdició de medios.


Avatar al menos tiene un buen ritmo, deliberadamente lento en ocasiones para que saboreemos la atmosfera de Pandora. El filme hace además una llamada a apreciar la naturaleza y no destruir el medio ambiente, un suave guiño a la ocupación abusiva de un lugar ajeno por intereses económicos, como ocurre recientemente en nuestros días. Puede que sus mensajes sean demasiado accesibles y manidos, pero también es cierto que ambas cosas siguen sucediendo actualmente.


Si Avatar supone que los nuevos directores de cine de ficción presten más atención al 3D para recrear en el futuro algunos momentos que sentí en esta película, como el vértigo cuando los protagonistas subían por las montañas flotantes, el vuelo del dragón o esas selvas irreales que se te quedan grabadas en las retinas junto a las melodías fantasiosas; me parece bien. Aun a riesgo de que algunos crean que soy demasiado benébolo con Avatar, pienso que SÍ se ha dado un paso adelante para mejorar, al menos, un aspecto muy importante en el cine de ciencia ficción: Crear una mejor experiencia de inmersión audio-visual.


Recomiendo verla a todo el mundo, pero eso si, con gafas 3D, pues para ello ha sido concebida.


lunes, 14 de septiembre de 2009

DISTRITO – 9

LA GRAN SORPRESA DEL VERANO


Vuelvo estrenando la nueva etiqueta de cine y me complazco además en comentar la película que hacía tanto tiempo que esperaba. He de decir que Distrito 9 no solo no me ha defraudado, sino que ha superado ampliamente mis expectativas. La película no es únicamente un espectáculo visual, sino una reflexión incendiaria y sugerente sobre el mundo en que vivimos.

Aquellos que la hayáis visto ya o al menos el trailer, no será necesario que os comente la premisa principal, pero para aquellos que no… Solo recomendaros que esto esta lleno de spoilers. Si no pensais verla, imaginaos que una enorme nave extraterrestre aterriza en nuestro planeta, pero no en los EEUU o Europa, sino en medio de Sudáfrica. Por circunstancias, los gobiernos toman el control sobre ellos y debido a diversos intereses científicos y políticos, no dejamos que se vayan. Se abre así una historia de manipulación y secretismos, en principio para poner a la humanidad entera en contra de estos extraterrestres, pero sobretodo, para no dañar la imagen política o los intereses de las grandes empresas que controlan a los recién llegados como ganado. Curiosamente, de la misma forma que hacen los medios con la opinión pública.

La Xenofobia es uno de los temas principales en ‘Distrito 9’ En ella se expone sin paños calientes la violencia que ejerce el grupo social más fuerte, representado por una corporación internacional que busca sus propios intereses enmascarados por una falsa ‘solidaridad’. Algo que debería recordarnos situaciones y guerras no tan distantes en nuestra propia historia. El ritmo intenso no para hasta que cierra la película con un final que deja con ganas de ver los próximos trabajos del sudafricano Neill Blomkamp y la sensación de tener un nuevo clásico de la ciencia ficción.

Parece ser que los recién llegados muestran una actitud pacífica e intenciones de querer irse, al menos en el primer trailer, pues esa escena ha sido finalmente eliminada en la película final, en pos de una mayor ambigüedad, sobretodo con respecto a la supuesta evolución negativa de los nuevos huespedes en la tierra. Múltiples enigmas se plantean más por lo que no se menciona que por lo que se dice, y su narrativa inspirada en los documentales, ofrece además una visión parcial y poco objetiva que da juego a la sugestión. El “Distrito 9” es la zona destinada a los alienígenas donde permanecerán recluidos en condiciones pésimas y que supuestamente encierra muchos secretos, entre ellos, una verdad que la gente no quiere ver y por eso los ocultan entre esas murallas.

Aquí tenéis algunas críticas de la película:
Hollywood: Una original película de ciencia ficción que te atrapa inmediatamente, no dejándote escapar hasta el último segundo.
Variety: Esta terriblemente absorbente ficción especulativa lleva las huellas salpicadas de sangre de Jackson, pero también anuncia al director Neill Blomkamp con un diestro talento que merece la pena seguir.
Bloody Disgusting: Distrito 9 es sin lugar a dudas la mejor película del verano, y ha conseguido que vuelva a amar el cine de nuevo. Engancha, es explosiva, no deja de impresionar ni un sólo momento – Como las grandes películas de verano deberían ser.

Desde el primer momento, debido al ingenioso estilo documental, no nos queda muy claro de dónde vienen ni por que están aquí los visitantes, si bien el director ha sugerido en varias entrevistas que podrían ser una raza acostumbrada a largos viajes espaciales en busca de minerales y otras materias primas en lugares muy distantes del universo, los silencios incómodos de Christopher a su hijo, a veces parecen sugerir que no quiere volver. Quizá en su mundo la situación no era mejor, o tal vez huían de una guerra que parece seguirles, o quizá simplemente se perdieron de su nave nodriza como se insinua al principio. Cabe además la posibilidad, de que quizá en la nave en que llegan, también se marginara a los sumisos insectos obreros, pues el estado inicial que muestra el comienzo de la película los presenta como enfermos y hambrienros. Aunque también podríamos pensar que es otra forma de manipular... Dado el comportamiento final de Christopher, podríamos llegar a la conclusión contraria, en la que tal vez por los, alienígenas se pararon en la tierra para evitar que estos murieran de hambre. Nada de esto se aclara, invitando activamente a la imaginación.

La diversificación física de especies entre ellos tampoco se explica demasiado. Vemos que Christopher y su hijo, son verdes, otros amarillos y la mayoría con tonalidades oscuras. Si bien no sabemos si el color se asocia a la inteligencia, la sorpresa de Wikus sugiere que no es algo que la MNU conozca. Se deja entrever, que quizá la desaparición de sus líderes insecto sea una maniobra de los gobiernos terrestres, ya sea porque los retienen o los han eliminado, pues Christopher bien pudo hacerse cargo de la situación de los suyos y tiene una gran capacidad de iniciativa, a diferencia de los aparentemente instintivos comportamientos del resto de los supervivientes insectoides.

A pesar del desagradable aspecto de Christopher, la busqueda de libertad para los suyos y su hijo nos será más cercana que los actos crueles de Cobus y sus militares sin cerebro.

Pero si a eso nos agarrabamos como principal diferencia, el punto cumbre de la pelicula nos desorientará aun más. Se produce un paralelismo del abandono de Wikus por los humanos con la situación extraterrestre, haciendo que él mismo se porte como uno de ellos. Rebuscando en la basura e involucionando en una bestia que solo busca la libertad a pesar de haber sido una vez un ser civilizado. El contraste inicial entre los monstruos y los humanos cuando interactúan, nos muestra a unos hombres que bajo el amparo de la ley, consideran correcto quemar huevos por no tener licencia de reproducción, o pensar que solo por ser amables con los bichos, pueden hacer con ellos lo que quieran. Los sentimientos de desesperación de los monstruos, resultan sin embargo, más humanos que los de los hombres, que gradualmente nos invita a un sentimiento de justicia que trasciende a la especie, y nos deja una triste sensación de veracidad, si es que alguna vez ocurriese algo parecido.

El ejemplo de las citaciones y el abuso con las simbólicas latas de comida para gatos, es particularmente revelador cuando se deja a las mafias traficar con este. Con el paso del tiempo se producen un montón de situaciones en cierto modo lógicas, pero que se alejan de las clásicas películas de contactos alienígenas. Estos seres sencillamente, no son bienvenidos y se sugiere constantemente el apartheid de Sudáfrica de la última mitad del siglo XX, con un sinfín de detalles y dilemas morales interesantes, aunque por razones de tiempo, no se desarrollan demasiado.


Toda la historia se ha inspirado en el Distrito-6, un area residencial en el interior de la ciudad de Cape Town, que fue declarada 'Solo para blancos' por el gobierno en 1966. 60,000 personas fueron people trasladadas a la fuerza y reubicadas en los Cape Flats, a 25 km de allí. La pelicula además sugiere los hechos contemporaneos del post-apartheid sudafricano a nuevos ghettos y la resistencia de sus residentes, como el Joe Slovo Informal Settlement en la Ciudad del Cabo (Cape Town) a areas de recolocacion temporal en Delft, los intentos de deshaucio de Abahlali baseMjondolo y los del 'shack settlement', en Chiawelo, donde se ha rodado la película.

Resalta especialmente que el hecho de rodar a caballo entre documental y película no se haga pesado al espectador, consiguiendose que entre estas hibridas formas de narración y los movimientos de las cámaras, se llegue a un extraño equilibrio. Neill BlomkampNeill cambia de plano y enfoque con mucha soltura, dando una personalidad narrativa que destaca por su originalidad y fuerza, algo poco frecuente, si se me permite decirlo, en los tiempos que corren, donde el mareo generalizado y estética videoclip tiranizan los rodajes de los filmes de acción. De hecho, es particularmente magnífico que sin apenas notarlo, llega un momento en el que el film deja de ser un falso documental para convertirse en película, y el tránsito es tan suave que el espectador ni se da cuenta, o al menos yo no lo noté.

Sin haber cumplido aún los treinta, Blomkamp es un brillantísimo creador de efectos especiales que ha participado en series de televisión como Stargate (1998) y Smallville (2001), responsable del famoso anuncio de Citröen que emula la saga Transformers o de la no menos brillante película introductoria del videojuego Halo. El segundo culpable de que este film haya sido posible es Peter Jackson, el realizador de la trilogía del anillo no sólo se está destacando como un brillante cineasta si no que además es un productor audaz que no ha dudado en hacer que Blomkamp se estrene como director de largometrajes tras ver su extraordinaria labor en los cortometrajes Tempbot (2006) y Alive in Jogbur (2005), de hecho comprobareis que este último es el origen de la cinta que estamos comentando. Jackson ofreció treinta millones de doláres a Bloomkamp para que que rodase lo que quisiera.

Las influencias son tan dispares, que el conjunto adquiere una personalidad muy marcada. Vemos realismo crudo, mezclado con televisión, películas de ciencia ficción clásicas, constantes giros de trama y una evolución trepidante que parece más afín a los brutales videojuegos actuales que al cine. Todo se mezcla con un drama alegórico que a veces genera un sentimiento de «reír por no llorar», pues es magistral la forma de insertar el humor del cineasta en un contexto tan descarnado, como por ejemplo la escena de la piruleta. Todas las implicaciones y complicaciones se ennegrecen cada vez más con un ritmo trepidante, en una atmosfera siempre iluminada por un sol radiante africano, hasta que los giros llevan a la historia a un final emocionante con una clásica pero correcta escena de acción y emotivoa última imagen que cierra el círculo como narración documental.

Fijaos en la natural evolución del protagonista, que de forma creíble pasa de ser despreciable a caernos bien. Es además particularmente curiosa la relación de intolerancia constante entre los humanos y alienígenas, donde resaltan especialmente las ácidas declaraciones de los ciudadanos negros quejándose por sus nuevos vecinos. Otro punto que me gustó es la visión crítica de las multinacionales, que en pos de beneficios, dejan de lado cualquier vestigio de humanidad con tal de adquirir más poder militar de los indefensos extraterrestres. Y no deja de ser particularmente significativo, que las mafias negras se aprovechen de los huéspedes y en su oscurantismo cultural, quieran poseer el poder de los visitantes, si bien con menos medios y tecnología que la MNU, sus aspiraciones son las mismas. Poder y control, aunque ellos se remonten más bien en su tradición tribal, donde debes comerte al débil para ser más fuerte y adquirir su poder.

Blomkamp ha desarrollado una fabulosa joya donde destaca su capacidad de sorprender incluso más allá de esta vertiente cinematográfica. District 9 ofrece una alegoría de los permanentes conflictos sociales y políticos debidos a la discriminación, al abuso de poder y la lucha por los derechos de las diferentes clases… aunque en este caso deberíamos hablar de razas.

En resumen, solo decir que como fan del género, pienso que se ha hecho una labor encomiable al añadir un montón de elementos atractivos para los aficionados a la ciencia ficción y a las películas tanto de acción como de planteamientos futuristas alternativos. Todo el conjunto sugiere una crítica a los abusos de poder y a los engañosos medios de comunicación que ostentan el poder de influir a la opinión pública. La ciencia ficción se funde con el realismo de las videocámaras, y esa mezcla de géneros aparentemente contrarios, se consigue con buenos efectos especiales y dándole a la historia una estructura de falso documental, sin olvidarse de los elementos dramáticos por el camino.


Es curioso que la historia empiece como una película social donde primero se ayuda a salvar vidas pero luego se las excluye en guetos, donde aprovecharse de los visitantes. Algo parecido puede verse en nuestras televisiones autonómicas, cambiando nave por patera. Por lo que es una película que puede interesar a cualquiera que quiera reflexionar sobre cómo convivimos con los que vienen de fuera.

A mi modo de ver, uno de los momentos mas memorables es el punto de inflexión en la peculiar vida de Wikus, que marcará el descubrimiento por parte del protagonista de lo que puede llegar a pasar cuando dejas de ser uno más y te marcan con un estigma imposible de ocultar. La marginación social y el verse como objeto de experimento, obligará a Wikus a abrir lo ojos, abandonado por los suyos en su peor momento, no le queda otra que darse cuenta de los valores de la vida y a reconocer los auténticos derechos que deben predominar en toda sociedad, por encima de pertenecer a un grupo. Quizá lo más hermoso de toda la historia, es como Wikus renuncia a su afinidad a la humanidad, aunque sus motivos primeros sean egoístas, y las circunstancias lo acerquen a Christopher, un alien que lleva 20 años trabajando por liberar a los suyos. Lo que en un principio iba a ser una lucha en su propio beneficio, la búsqueda de una cura y vuelta a la injusta normalidad; se torna en una lucha por los derechos de otros y por tratar de lograr una promesa de libertad a un pueblo oprimido.

A pesar del poco presupuesto, el aspecto visual de Distrito-9 es impecable.

Como dije antes, el principal talento del director, es la información que no da, pues algunas cuestiones quedan abiertas, como qué es exactamente ese ‘fluido’ que sirve tanto de combustible como de gel mutante, si Wikus realmente volverá algún día a ser persona o si Christopher juega con las promesas como hizo al principio, y volverá a ayudarle dentro de tres años, porque ya será uno de los suyos. También hay algunas cosas poco creíbles como cuando recuperan el cilindro o que los helicópteros de noticias vuelen tan cerca de la acción. Pero al ser ficción, lo entiendo como recurso narrativo y también pienso que un ataque con armas alienígenas por un humano no fuera algo esperado en el edificio de la MNU o la presencia policial en un lugar tan caótico como ese, no fuese tan buena como en el primer mundo.

Merito aparte merece el poco dinero que ha costado, apenas 30 millones de dolares, una miseria comparado con los 200 millones que consto Transformers 2. Recientemente, al haber recaudado más de 100 millones, el estudio y el realizador están encantados con el proyecto, ya que Neill ha demostrado que no hacen falta actores de renombre ni los cacareados efectos de ILM para hacer una película brillante de ciencia ficción.

Y ya para terminar despues de esta enorme parrafada, decir que aunque el director ha dicho que está dispuesto a continuar la saga ya sea en precuela o secuela, en realidad, por un lado me alegra, por que me ha dejado con ganas de más; y por otro no, pues igual que en Matrix, las incógnitas que no se respondieron en el film, eran preguntas deliberadas al espectador. Una invitación a la reflexión que como el mismo director ha señalado, pues Distrito-9 no se concibió para secuela. La lección de Blomkamp y Jackson es que se puede entretener inteligentemente y señalar cuáles son los problemas del mundo actual. No se profundiza demasiado en el tema, pero se sugieren muchas cosas. Solo nos queda esperar a que este joven director siga con su brillante carrera y pronto nos de noticias sobre su siguiente proyecto, adscrito al sub-género de horror science fiction que ya nos anuncia será menos denso en cuanto a guión, y que comenzará a escribir en breve. Solo se sabe que se desarrollará en un futuro muy lejano y en otro planeta, mientras los estudios se frotan las manos con las cifras y se tramita el nuevo Distrito-10.