Al borde del mar infinito, se yergue escondido en el tiempo, un castillo, construido con ideas ingenuas que ocultan secretos que a pocos interesan.

Tras cortinas vaporosas y viejos muros, se halla siempre abierta su puerta esquiva. Dentro, algunos encontrareis consuelo; otros sin embargo solo una ilusión ajena que os hará perder un valioso tiempo entre sus vacíos corredores.

jueves, 18 de febrero de 2010

ORGULLO Y PREJUICIO

La pareja perfecta para Jane Austen



En los tiempos que corren, veo como muchas jóvenes estudiantes decoran sus carpetas con fotos de sus chicos cinematográficos favoritos o cantantes de pop. Todos hemos sido jóvenes y en mi caso en particular, se como la concepción del amor, las ideas ingenuas y las altas expectativas que tenía sobre la media naranja, estaban excesivamente inflamadas por la falta de experiencia y mi imaginación.


Este ejercicio usa la obra de Jane Austen: Orgullo y Prejuicio, para practicar el Inglés y descubrir autores clásicos británicos a los alumnos.


No quiero decir que haya que ver el amor y el compromiso como algo en lo que no tener esperanza, perspectivas o pensamientos románticos; pero cada vez que veo alguna de esas películas de amor pre-cocinadas que entusiasman a las chicas del instituto, pienso que quizá de alguna forma, ese esquema tan idílico y simple, generador de referencias para futuras relaciones en sus mentes vírgenes, pueda ser perjudicial para que más adelante, ellas y sus parejas sean capaces de afrontar los problemas comunes y medir sus diferencias en la realidad.


Elisabeth, Jane y sus hermanas en la última adaptación cinematografica de Orgullo y Prejuicio.


Como persona, creo que estos ejemplos pueden ser negativos a largo plazo. Como docente, sabiendo que la literatura es el mejor paliativo de todo mal, conozco autores que tratan con mayor penetración y calidad, el principal problema que atormenta a los adolescentes: el amor. A pesar de que su estabilidad emocional en muchos casos les sea aun lejana, un buen profesor debe saber como tomar partido de los intereses de sus alumnos, para enseñarles las dos principales lecciones que creo, un maestro puede obsequiar a sus pupilos sea cual sea su especialidad: El amor por la lectura, y un sincero interés por aprender y reflexionar, aun cuando ya no esté el profesor para animarle.


Versión recomendada para esta actividad por su pronunciación británica y fidelidad a la obra, aunque su duración es quizá excesiva y haría más asequible la última versión cinematográfica de dos horas.


En busca de aunar estas dos ideas, y teniendo en cuenta lo citado sobre el amor, no pude evitar recordar a la escritora Británica: Jane Austen. Como profesor de Inglés, se que su lectura bien podría ser sugerida opcionalmente en mi unidad didáctica, o quizá un visionado en versión original subtitulada de alguna de las diferentes versiones en DVD, preferiblemente la brillantísima y fiel versión de la BBC de Orgullo y Prejuicio. Pero sea cual fuere la opción, debe realizarse una invitación previa a los alumnos: Sacar una conclusión crítica de lo que van a ver, sea cual fuere, ya sea a través de un cuestionario, o preguntas aleatorias, para propiciar un posterior debate en clase.


Elizabeth Bennet y sus hermanas en la versión de Joe Wright de 2005.


En este artículo, mi principal intención es demostrar como puede usarse una obra clásica, en este caso Orgullo y Prejuicio, para propiciar una reflexión sobre un tema de actualidad mientras que se practica la lengua inglesa.


Aunque parezca que el tema principal es el orgullo y el prejuicio, fácilmente ajustables a los protagonistas, son el asuntos de las relaciones entre hombre y mujer los abordados con gran detalle en multitud de ejemplos a lo largo de la historia. Cierto es que los tiempos han cambiado con respecto al matrimonio, pero puedo ver en algunas jovencitas, como las expectativas no lo han hecho, y por eso se que un ejercicio como este puede enseñarles a pensar de forma crítica y aprender de una gran maestra.


Elizabeth en la versión de Orgullo y Prejuicio de la BBC.


Todo el ejercicio, se basa en el contraste que Jane Austen, genial observadora de las relaciones humanas y amena narradora, nos expone a través de todas las parejas que nos va presentando. Son seis las parejas que conocemos, tres están bien y el resto no. Doy por sentado que la historia de las hermanas Bennet es conocida por el lector, y a quien la desconozca, le recomiendo encarecidamente su lectura antes de continuar la exposición de los personajes en este artículo.


La novela, comienza con el señor y la señora Bennet:


- El Señor Bennet tiene una actitud de total indiferencia hacia su mujer, es sarcástico, distante mientras su mujer habla sin parar y el permanece inalterable y parco en sus respuestas.


- La Señora Bennet solo parece preocuparle como casar a sus hijas con alguien mas rico y antes que sus vecinos. Guarda cierta importancia como esta pareja, sea la primera que muestra la historia y que además represente el primer fracaso matrimonial.



Sin embargo, oculta por los divertidos diálogos entre ellos, se esconde una trágica ironía, ya que no es nada agradable vivir una situación así en pareja. El vacío de carácter de la señora Bennet, su falta de decoro, snobismo y vulgaridad dejan caer entre líneas una pregunta: ¿Cómo ha podido casarse el inteligente señor Bennet con una mujer así, que además no parce tener un patrimonio? La respuesta, opino que es tan simple como esta: Solo por amor.



El amor únicamente, no es una buena razón para casarse. La autora parece criticar sutilmente, el amor repentino y la pasión. De alguna manera, también es triste para la señora Bennet, que incapaz de ver su propia miseria, quiere repetir la misma jugada que hizo ella, con sus hijas.


La segunda pareja que encontramos, también se une por motivos equivocados:


- Charlotte, la mejor amiga de Elizabeth, se casa siguiendo una visión pragmática del matrimonio, valorando sus opciones y convencida de que la felicidad conyugal es más una cuestión de suerte que otra cosa, como expone en su diálogo con Elizabeth. Todas sus expectativas se basan en poseer una propiedad y tener una gran casa con un cuarto solo para ella. A cambio de eso, es capaz de tolerar el resto.


- El señor Collings, solo desea casarse para obedecer a Lady Catherine de Bourgh. Su insensibilidad, ridiculez cómica, pomposidad y extraña mezcla de humildad y orgullo es equiparable a su falta de intelecto, gracias a lo cual, Charlotte conseguirá persuadirle para que se dedique a la jardinería y mantenerlo lejos de su vista.



Este segundo ejemplo, tan racional, frío e impersonal, deja una fuerte impresión al lector, que puede resumirse en una frase: Un matrimonio también necesita amor.


La unión de Lydia y el seductor Wickham es otro de los ejemplos a no seguir. Se sugiere la posibilidad de que no discutan entre ellos, y de alguna forma Lydia parece enamorada de él, pero la natural irresponsabilidad de ambos parece destinada a traerles en un futuro, infelicidad y falta de dinero. Su relación es tan precipitada, superficial e interesada, que el lector no tiene dificultad en imaginar que esta probablemente terminé en infidelidad o indiferencia.



Por otro lado, tenemos los matrimonios felices, aunque hay diferencias entre ellos:


El señor Gardiner, hermano de la señora Bennet, es sin duda diferente a su hermana. Él es un hombre culto y refinado. La señora Gardiner es una mujer tranquila y agradable, ambos comparten la afición por viajar y gustan de hacerlo juntos. A pesar de ser personajes sin demasiada relevancia, el retrato de su sinceridad y cálido afecto es palpable en sus diálogos cotidianos. Gracias a las pinceladas certeras de sus caracteres, nos parecen insinuar que están basados tal vez, en personas reales que conoció la autora.



El matrimonio entre Jane y el señor Bingley, aun cuando pueda parecer el más acertado de todos y sin duda perteneciente al segundo grupo de matrimonios, quizá necesite algo para ser perfecto...


El descubrimiento de nuevas obras literarias y acercar sus temas a los intereses de los jovenes de hoy, es uno de los principales objetivos de este ejercicio.


Jane es dulce, hermosa y alegre. Nunca piensa mal de la gente, aunque a veces parezca que su retrato esta algo idealizado. Sin embargo, Charlotte sugiere a Elizabeth que Jane es demasiado distante con Bingley. Unos pocos capítulos después, vemos como Darcy piensa lo mismo y esa languidez sosa o decorosa es la que quizá, genera el malentendido posterior. Bingley, es muy similar a ella en muchas maneras: es guapo, sociable, educado, excesivamente cordial y no es para nada orgulloso. Ambos son responsables, sus personalidades son parecidas y encima él es rico, lo cual evita enfrentamientos con la esperpéntica madre de Jane. Por ello encajan a la perfección, y además, hay amor entre ellos.



Por último tenemos la pareja de protagonistas, Darcy y Elizabeth. Al principio, el orgullo y el prejuicio parecen separarles, sin dejarles descubrirse el uno al otro tal como son. Esto otorga intriga e interés a la historia, hasta que poco a poco, ambos se muestran sus auténticas naturalezas gracias a ñas circumstancias. Y lo más importante, ambos deben aprender a lo largo de la historia, para encontrar la pareja perfecta.



La diferencia entre la pareja protagonista y el resto, es que ellos aprenden y evolucionan de su error. Nótese el contraste de reacciones ante el rechazo de Elizabeth, por parte del señor Darcy y el señor Collings. Uno lo toma como una ofensa, que afortunadamente no dejará huella gracias a su idiotez, y el otro lo encajará como una lección de humildad.


Hasta Marvel comics valoró como muy positiva, la adaptación al comic del clásico de Jane Austen, a pesar de ser un sello principalmente de historias de acción. Una copia de la novela gráfica, dada su fidelidad al libro, podría usarse en clase para acaparar la atención de los alumnos que estén interesados por la ilustración.


El capítulo final concluye muy hábilmente, con una sutil mención a los sentimientos de Jane, que 'siente' que siempre será feliz, mientras que Elizabeth confiesa a su padre que 'sabe' que será feliz. De este modo, entre el contraste de sentir y saber, vemos como el amor de Elizabeth ha sido enriquecido por una consciencia o entendimiento intelectual de sus sentimientos, que de alguna forma, lo sitúa como el más redondo del conjunto. Por ello, el final, sin ser sentimentalista, todo acaba felizmente para los protagonistas, y la historia empieza y acaba con matrimonios.


Los comentarios mencionados, son una base para orientar o enriquecer las aportaciones en clase. Estas opiniones mías, no deben ser impuestas a los alumnos, que deben encontrar entre ellos sus propias conclusiones.


Tras el debate en clase, que puede ser muy enriquecedor tanto para el profesor como los alumnos, es aconsejable que quede clara la importancia del amor y el matrimonio en toda la historia. Pues a pesar de las diferencias que nos separan con la Inglaterra del siglo XIX, debemos ser conscientes de que una vida conyugal plena es una meta para todos aun a día de hoy. Para unos será un premio y para otros un castigo de por vida; pero solo si aprendemos y como los protagonistas de esta historia, reflexionamos sobre los errores, propios y ajenos, tendremos más posibilidades de acabar como ellos.


12 comentarios:

Anónimo dijo...

Vinietas o Vinietaz que no es lo mismo pero es igual (o llámemne simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad) dijo:

Recuerdo una especie de debate que se suscitó hace cierto tiempo.

Una moza dijo:

El hombre siempre ha tenido que engañar, engatusar, camelar a la mujer para que esta le haga caso.
De ahí que un gracioso se inventara al príncipe azul.

El príncipe más buscado, ansiado, soñado y aclamado por las masas mujeriles.
Y de ahí, se descubre el pastel: ese azul destiñe al primer lavado. Hoy mismo las mujeres buscan un hombre que sea seductor, pero fiel, generoso pero ahorrativo, misterioso pero confiable, poderoso pero obediente, divertido pero responsable, romántico pero práctico... Y ese hombre ya sabemos que no existe. Pero aún así lo seguimos buscando jaja, mira que somos tontas.

Ya no sé si creer en la inocencia de los cuentos, ¿sólo eran entretenimiento o buscaban despertar nuestro interés por el género masculino? Viendo que ya de pequeñas no queremos saber nada de ellos -y sino pregúntenle a mi sobrina de ocho años- los mayores urdieron ese plan para asegurarse la continuación de la especieee!!!

Qué vil engaño, ni la bruja de blancanieves lo hubiera planeado mejor.

Anónimo dijo...

Vinietas o Vinietaz que no es lo mismo pero es igual (o llámemne simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad) dijo:

Otra moza se entusiasmó con lo "exponido" y entró al ruedo con un:

Bueno, tu sobrina de ocho años aún está lejos de su propia revolución hormonal.

Es cierto que ese hombre no existe, puesto que buscas en él términos que son contradictorios o incompatibles.

Ese tipo de cuentos no hace más que perjudicar y engañar. Los hombres deben gustar a las mujeres tal cual son, es decir, feos, viles, infieles, canallas, desordenados, golfos, truhanes, barrigones, con calvicie y pelos en la nariz, bebedores, fumadores, brutos y jugadores. ¿alguien da más?

Piensa que si has encontrado a alguien que no es del todo así, ¡puede ser él!

Anónimo dijo...

Vinietas o Vinietaz que no es lo mismo pero es igual (o llámemne simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad) dijo:

Pero en eso, un impertinente de marca mayor, pidió la palabra y manifestó:

"El hombre siempre ha tenido que engañar, engatusar, camelar a la mujer para que esta le haga caso."

¿Has hecho encuestas sobre este tema desde tiempos inmemoriales usando quizá la máquina del tiempo de Wells? ¿tienes datos estadísticos al respecto? mira que cualquiera podría decir, y con toda razón, que estás generalizando y aún más, hablando desde un subjetivismo bastante precario, por decirlo menos.

Cito lo que Milton Erickson le dijo a una paciente, cuyos problemas con los hombres la habían hecho encerrarse en una caparazón de conformismo, desconfianza y prejuicios:

La paciente: Todos los hombres son unos miserables...

Milton: Corrección, todos los hombres que TÚ has conocido son unos miserables...

(Erickson, tratando a esta mujer, descubrió después que dentro de esos "miserables" habían varios hombres buenos que por razones obvias habían cortado con esta señorita pues no habían podido soportar más su personalidad tan absorvente, obsesiva y desconfiada).

Anónimo dijo...

Vinietas o Vinietaz que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad) dijo:

Sobre el resto del texto, supongo que no es el tema a tratar el expresar comentarios sobre la compleja naturaleza simbólica de los cuentos de hadas y sus componentes estéticos (el príncipe azul, la bruja, la princesa, el sapo redimido mediante un beso, etc); sólo me limitaré a decirte que estos relatos distan mucho, pero mucho de conjeturas machistas o feministas, su alcance va más allá. Y espero también que no creas ese cuento (me rectifico, cuento no, mentira) de la ilustración francesa que habla sobre el estado de embrutecimiento, desprecio u opresión en que vivió la mujer en la edad antigua y media...(Dante podría refutar muy bien eso). Hombres y mujeres imbéciles han existido siempre, con cifras dominantes en algunos momentos, pero de ahí a generalizar...pues craso error...

Y para terminar, te sugiero leer, si es que no lo has hecho ya, todo lo que dice José Ortega y Gasset sobre estos temas. Sobre las relaciones entre hombres y mujeres, sobre la mujer, sobre el hombre, sobre el amor...

"El es el Sol. Ella la Luna. Oro y Plata. Rey y Reina de una nación prodigiosa, que es este mundo...heraldos de dicha inmortal que no volverá a ser vista hasta que ellos recuerden que fueron investidos con majestad y poder..."

lbn'Arabi, maestro sufi. Uno de los grandes representantes del Islam, religión y cultura que elevó a la mujer hacia pedestales excelsos y que la ignorancia contemporánea, de propios y extraños, se niega a reconocer y aún más, a tratar de comprender.

Anónimo dijo...

Vinietas o Vinietaz que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad) dijo:

La primera moza habló entonces:

Pos sí, tienes razón muchacho y gracias por las sugerencias de lectura.

Muy ilustrativo el ejemplo de Milton Erickson, aunque no tenga la máquina del tiempo, todos sabemos que las excepciones existen, pero si generalizo es porque quería mencionar una masa, la más ruidosa, claro.

¿Para qué iba a hablar de los Hombres de Verdad? de esos no tengo aún nada que decir...



Entonces yo me cagué de risa, XDDDDDDDDD.

Anónimo dijo...

Vinietas o Vinietaz que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad) dijo:

Pa variar, me fui por las ramas.


Ahora, un mensaje de nuestro patrocinador:

"¡Más hijos y menos egresadas!!" XDDDDDDDDD...

Anónimo dijo...

Vinietas o Vinietaz que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad) dijo:

¿Es usted profe? Yo hice dos años de educación, mi intención era ser docente de lengua y literatura, pero finalmente me retiré, pos mi inclinación a "la letra con sangre entra" (XDDDD) y a la subordinación total de los alumnos hacia el maestro ("un aula debe ser como el sistema solar: los planetas giran alrededor de Helios, pues sin él, serían cuerpos erráticos, extraviados en la oscuridad del espacio..." bonita frase que oí de un profe de ciencias naturales)chocó con lo que se esperaba de mí. Y, mierdición, tenía otros intereses como para ponerme a iniciar una revolución, XD...

Spiderignacio dijo...

Vaya firma macho, la verdad es que me apunto lo del sistema solar y los planetas porque si que tengo vocación docente... Luego te firmo en el Flog.

Anónimo dijo...

Vinietas o Vinietaz que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad) dijo:

Por los sobacos de Nigel Terry, así como mi anhelo infantil por ser sacerdote (*) se debió al visionado de El Exorcista y La Misión (deseaba pertenecer a la orden de los jesuitas _ o quizá a la de los franciscanos _ y llevar El Evangelio según San Mateo, montado en mi harley, XD); el ver la portentosa Al Maestro con Cariño y la interesante El Director (1987, de Christopher Cain, con James Belushi), me hicieron considerar la docencia, XDDD.

Joder, ¿por qué le cuento esto? XDDDDDDD.

Oiga, por ciertus, ví que estaba conectao al flog y le hice unos nuevos posteos en su fotoló.


(*)Finalmente abandoné esa vocación, al enterarme de lo difícil que hubiera sido transgredir (y no es mi intención sonar iconoclasta, rebelde y demás paridas) un buen puñado de leyes del catolicismo actual (quería abogar por el celibato opcional, por el sacerdocio femenino, por el retorno al estilo de vida de las primeras comunidades cristianas, por la recuperación del esoterismo cristiano, la potestad de excomulgar y/o castigar públicamente a los corruptos, etc, XDDDDDDDDD).

Wolfville dijo...

No se si es más larga tu unidad didáctica o las firmas del gran viñetas, pero en cualquier caso chapeau la exposición -con esquemitas incluida- de una de las mejores historias de la Austen.

Sin duda todos buscamos la idealidad de la relación Darcy/Elizabeth y espero que la consigáis. En cuanto a mi... me veo más acabando como la Lydia y el Wickham XDDDDD

Saludors!!!

P.D: Keira Kinghtley es un palo de fregona con los dientes podríos.

Wolfville dijo...

Se me olvidaba... películas molonas de hombres-lobo. Aparte de las clásicas de la Universal ("El Hombre Lobo") y la Hammer ("La Maldición del Hombre Lobo"), tenemos otros tres clasicazos. Un poco más modernos pero igual de geniales: "Un Hombre Lobo Americano en Londres", "Aullidos" y "En Compañia de Lobos".

Una loba en el armariooo, aauuuuuuuu!!!!

Anónimo dijo...

Esta novela me encanta! y leyendo sus comentarios sobre que "ese tipo de hombre, que supuestamente no existe" y que todas las mujeres andamos buscando...(¡yo tambien estoy en la lista!), me ha dejado una grandicima reflexion... (ahh!... y de casualidad fue que encontre este foro, pues buscaba, algo que leer de este libro)... y es que, pregunto: ¿porque sera que este tipo de hombres no existe, y por que las mujeres seran tan idiotas?
y la respuesta da mucho que pensar, reflexionen! por dios! ¿quien demonios es quien cria a los hombres? a caso, las mamas desde pequeños, no los insitan y felicitan, lo he visto, hasta desde el preescolar, por el numero de novias que tienen y que tengan! no les enseñan a ser fiel, sino a actuar como perros, y más si son bien parecidos... además, en estos tiempos, los hombres... o son homosexuales (si ofender) o son cabrones (los que andan detras de una bicha que los trate mal, peor que los perros en celo). A todas estas, reflexionen sobre el asunto, los hombres son asi, pues asi los forjan desde que nacen, y ¿gracias a quien? a su madre!!!
y si, si existen, pero muy pocos, (conozco un par...)y a veces, como en la historia, ese tipo de hombres que aman, al igual que las mujeres que aman, escoge siempre lo peor, a quien no vale la pena, asi que a veces, cuando nos enamoramos, es mejor razonar, controlarse y pensar las cosas primero, tal cual como el Sr. Darsy